Organizacion Mundial de Sanidad Animal

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Bancos de vacunas

El Fondo Mundial de la OIE tiene experiencia mundial en la gestión de bancos de vacunas y en la distribución de vacunas contra la influenza aviar, la fiebre aftosa, la rabia canina y la peste de pequeños rumiantes, con el apoyo financiero, hasta la fecha, de Alemania (rabia), Australia (fiebre aftosa y rabia), Canadá (influenza aviar y rabia), China (fiebre aftosa), Francia (rabia y fiebre aftosa), Nueva Zelanda (fiebre aftosa), República de Corea (fiebre aftosa), la Unión Europea (influenza aviar, fiebre aftosa y rabia), y la Fundación Bill & Melinda Gates (peste de pequeños rumiantes). Los bancos de vacunas de la OIE se establecen a través de licitaciones internacionales y procedimientos de selección en los que participan comités independientes integrados por expertos internacionales de renombre y representantes de los donantes.

Cuando un país en desarrollo recibe gratuitamente en el aeropuerto de destino vacunas de gran calidad y conformes con las normas internacionales (el banco de vacunas asume el costo de las vacunas y el transporte), el país beneficiario puede concentrar sus esfuerzos y sus limitados recursos en llevar adelante las campañas de vacunación (contribuciones en especie y movilización de recursos humanos, financieros y técnicos, como el personal de vacunación; el transporte y almacenamiento respetando la cadena de frío, cuando proceda; el material de vacunación fungible, etc.) o en suscribir a tal efecto alianzas públicas-privadas con socios en la ejecución, como las ONG. La utilización del mecanismo de banco de vacunas crea incentivos y efectos palanca hacia la apropiación progresiva y la aplicación efectiva de los programas de control de las enfermedades animales.

Los bancos de vacunas/antígenos regionales de la OIE abarcan vacunas formuladas y listas para el uso, que se pueden suministrar de manera oportuna si surgen solicitudes urgentes. La producción también se puede organizar en función de la demanda con posibles mecanismos de reposición con miras a satisfacer las necesidades, ya sea de pequeñas o de grandes cantidades. Este mecanismo permite el rápido suministro de una reserva de emergencia de vacunas a los países infectados, así como entregas planificadas a un menor costo, con el fin de vacunar a las poblaciones animales específicas en situación de riesgo y lograr progresivamente la erradicación.

Los bancos regionales de vacunas permiten economías de escala, sinergias y esfuerzos compartidos y, al mismo tiempo, contribuyen a la armonización y coordinación de programas de control a escala regional y mundial. Además, favorecen campañas de vacunación multipartidistas, asociaciones público-privadas y la participación de organizaciones no gubernamentales.

Los bancos de vacunas garantizan la obtención de vacunas de alta calidad, fabricadas de acuerdo con las normas intergubernamentales de la OIE y entregadas de manera oportuna.

Los contratos de los bancos de vacunas pueden incluir también mecanismos financieros y de reposición más sofisticados, con posibles cláusulas de compra directa por los países beneficiarios o por organizaciones internacionales y socios.

En virtud de la eficiencia del mecanismo de la OIE para la adquisición de vacunas, en 2014 la OMS decidió realizar todos sus pedidos de vacunas contra la rabia para perros a través del Banco de vacunas de la OIE contra la rabia. Hasta la fecha (septiembre de 2016), esta decisión hizo posible que la OMS suministrara 8 millones de dosis de vacunas antirrábicas.

En 2006, la OIE instituyó un Banco de vacunas regional para vacunas contra la influenza aviar en África, financiado por el Programa Panafricano de Control de Epizootias (PACE) de la Unión Europea y, en 2007, se estableció también un Banco de vacunas mundial para vacunas contra la influenza aviar financiado por Canadá (en aquel momento, Agencia canadiense de desarrollo internacional).

A través de estos dos programas, se distribuyeron en total 62,017 millones de dosis de H5N2 a los siguientes países: Mauritania, Senegal, Egipto, Mauricio, Ghana, Togo y Vietnam. Por su parte, Egipto y Vietnam fueron los países a los que más se les distribuyeron, con aproximadamente 28 millones y 26.7 millones de dosis, respectivamente (incluidas donaciones de vacunas en especie del Reino Unido y Canadá). Hoy en día, el banco de vacunas para la influenza aviar está cerrado (e inactivo).

El Programa de Cooperación Regional para las Enfermedades Animales Emergentes y Reemergentes Altamente Patógenas (HPED, por sus siglas en inglés), financiado por la Unión Europea, iniciado en 2010, ha permitido la expansión del concepto de banco de vacunas de la OIE a Asia, con el fin de suministrar rápidamente a los países candidatos una reserva de vacunas de emergencia para vacunar a las poblaciones animales en situación de riesgo en el marco de las estrategias de vacunación contra la fiebre aftosa y la rabia (vacunación de perros).

Los antígenos reservados para la fiebre aftosa se están utilizando para la vacunación estratégica en zonas tampón (vacunación en anillo) / puntos de riesgo alrededor de las zonas libres de la enfermedad para detener la propagación de la enfermedad y reducir los costos económicos asociados a la pérdida del estatus libre de fiebre aftosa. Se ha recibido apoyo financiero adicional de Australia, China, Nueva Zelanda y la República de Corea para la adquisición de vacunas contra la fiebre aftosa y su distribución a los países candidatos. Esto muestra el enfoque de múltiples donantes para apoyar el concepto de bancos de vacunas regionales.

En relación con la rabia, el Banco de vacunas regional de la OIE contra la rabia apoya el suministro a los países candidatos de vacunas inyectables contra la rabia para perros. La eliminación de la rabia es una prioridad tanto económica como de salud pública; por lo tanto, erradicar la propagación de esta zoonosis es fundamental si se busca reducir los costos socioeconómicos de los tratamientos humanos tras contaminación. La vacunación de perros contra la rabia es la única manera de romper el ciclo de trasmisión entre perros, y entre perros y humanos. El Banco de vacunas regional de la OIE contra la rabia se ha ampliado a los países candidatos en África, gracias al apoyo financiero adicional de Francia y Alemania.

En 2013, se estableció un Banco de vacunas contra la peste de pequeños rumiantes para África encaminado a suministrar a países candidatos en África vacunas de alta calidad contra la peste de pequeños rumiantes. La Fundación Bill & Melinda Gates proporcionó apoyo financiero para el Banco de vacunas contra la peste de pequeños rumiantes para África. Este banco de vacunas no sólo garantiza el suministro oportuno de vacunas de alta calidad que cumplen las normas internacionales, sino que también facilita la armonización de los métodos de control para la peste de pequeños rumiantes en África. El Banco Mundial también ha proporcionado apoyo al banco de vacunas contra la peste de pequeños rumiantes para África a través del Proyecto Regional de Apoyo al Pastoralismo en el Sahel (PRAPS), que se dirige a 6 países de África Oriental y Central.  

El suministro de vacunas por la OIE para una serie de enfermedades es una herramienta importante para contrarrestar la propagación de las enfermedades animales transfronterizas a nivel mundial.

    ********** Número de dosis suministradas o pedidas (hasta septiembre de 2016) **********

•    Vacunas contra la rabia:     más de 15 millones de dosis a países candidatos en África y Asia
•    Vacunas contra la fiebre aftosa:     4.6 millones de dosis a países candidatos en Asia
•    Vacunas contra la peste de pequeños rumiantes:     más de 32 millones de dosis* a países candidatos en África

* Incluye la compra directa por Togo de 4 millones de dosis de vacunas contra la peste de pequeños rumiantes con el apoyo del Banco Mundial, y el pedido de 13.6 millones de dosis por Chad, Mauritania y Níger con el apoyo del proyecto PRAPS del Banco Mundial.

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