Organizacion Mundial de Sanidad Animal

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NUEVAS AMENAZAS PARA LA SALUD ANIMAL Y LA SALUD PUBLICA EN AFRICA

La situación de las enfermedades animales en todo el continente africano es preocupante: epizootias graves, ya controladas en otras regiones del mundo, como la peste bovina, la peste equina, la peste porcina africana, la fiebre aftosa, la tripanosomosis y la perineumonía contagiosa bovina, continúan haciendo estragos. Esta situación perjudica gravemente a la producción animal e impide frecuentemente a numerosos países africanos exportar a los mercados de Europa, de Asia o de Oriente Medio.

La 12a Conferencia de la Comisión Regional de la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) para África se celebró en Pretoria (Sudáfrica) del 28 al 31 de enero de 1997 y congregó a la mayoría de los Jefes de los Servicios Veterinarios africanos para que deliberaran una vez más sobre estos problemas.

El problema más grave parece ser actualmente la extensión de la perineumonía contagiosa bovina.

Se trata de una enfermedad sumamente contagiosa que provoca, no sólo la muerte de un número considerable de animales, sino también una disminución de su fertilidad y de las producciones de leche, carne y estiércol. Pueden transcurrir varios meses antes de que se detecte su presencia en una zona en la que han entrado animales infectados.

El diagnóstico de la enfermedad se basa principalmente en la serología y el mejor método de prevención es el de una vigilancia intensiva, la creación "zonas tapón" aisladas por barreras sanitarias, o la cuarentena. La vacunación es una medida preventiva muy útil también, si se aplica correctamente y con regularidad. En algún que otro caso, sin embargo, los países prefieren no recurrir a la vacunación para no tener que vivir con la enfermedad y eliminan sistemáticamente todos los animales enfermos o contaminados. Es la decisión que tomó hace poco Botsuana (cerca de 320.000 bovinos sacrificados).

En 1970, la enfermedad subsistía solamente en África oriental, en algunas partes occidentales del Sahel y en Angola.Desde entonces se ha propagado de nuevo a Uganda, Ruanda, Kenia y Tanzania. De Angola se ha extendido al norte de Namibia y después a Botsuana.

La Conferencia recomendó que se reforzara la vigilancia de la perineumonía contagiosa bovina en África, sobre todo en las fronteras, y que se estableciera un plan coordinado de lucha en cada país, basado en la vacunación o en el sacrificio, según los medios disponibles.

Esta recomendación se justifica por el gran éxito obtenido en África, desde principios de los años ochenta, en la lucha contra la peste bovina, coordinada por la Organización de la Unidad Africana/Oficina Interafricana de Recursos Pecuarios (OUA/IBAR) con la ayuda de la Unión Europea, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y de la OIE.

Otro asunto ampliamente debatido en Pretoria es el papel de los veterinarios en la protección de la salud pública en África.

En este continente, más que en otros lugares, el crecimiento acelerado de la población, el éxodo rural, la rápida urbanización, los conflictos armados, etc., contribuyen, a aumentar los riesgos de diseminación de las zoonosis: brucelosis, equinococosis, carbunco bacteridiano, tuberculosis, rabia, salmonelosis... En algunos casos han vuelto a aparecer virus presentes en animales domésticos o salvajes (Ebola, Crimea-Congo, fiebre del Valle del Rift), que suponen una amenaza para la salud humana.

Los veterinarios encargados de luchar contra esas zoonosis y de controlar la salubridad de los alimentos de origen animal ven por lo tanto aumentar sus responsabilidades, mientras que los recursos financieros y humanos puestos a su disposición son a menudo reducidos como consecuencia de restricciones presupuestarias.

Sólo un esfuerzo de organización y de solidaridad entre países africanos, ayudados por otros países del mundo, les permitirá afrontar este reto. Es tanto más indudable cuanto que los problemas sanitarios que se plantean en otras regiones del mundo pueden tener, directa o indirectamente, consecuencias muy importantes para la salud pública y la producción animal en África. Es el caso actualmente de la encefalopatía espongiforme bovina: los países africanos temen su introducción por productos europeos y desean, habida cuenta de las condiciones naturales de la cría de ganado extensiva en África, ser reconocidos libres de ella.

La Conferencia de Pretoria recomendó por consiguiente que se reforzaran las acciones de salud pública veterinaria en los Países Miembros, en particular mediante la creación de un departamento especializado en cada país, la consolidación de las redes de Laboratorios de Referencia de la OIE, la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la instauración de programas internacionales de control de zoonosis.

La OIE, organización mundial de sanidad animal, creada en 1924, tiene su sede en París. Agrupa a 144 países, cuyos Delegados forman un "Comité Internacional", y se basa en los trabajos de cuatro Comisiones Especializadas y de cinco Comisiones Regionales, entre las cuales figura la de África. Su misión es informar y asesorar a los Servicios Veterinarios de sus Países Miembros, con el fin de contribuir a la erradicación de las enfermedades animales más peligrosas para el animal o el Hombre, y determinar las normas sanitarias para el comercio internacional.

 

Contact : Maria Zampaglione

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