Organizacion Mundial de Sanidad Animal

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SITUACIÓN DE LA SANIDAD ANIMAL EN EL MUNDO
66a Sesión General anual del Comité Internacional
de la Oficina Internacional de Epizootias

La OIE, organización mundial de sanidad animal, creada en 1924, tiene su sede en París. Reúne 151 países, cuyos Delegados integran el Comité Internacional, que se basa en los trabajos de cuatro Comisiones Especializadas y cinco Comisiones Regionales. Su misión consiste en informar y asesorar a los Servicios Veterinarios de los Países Miembros, para contribuir a erradicar las enfermedades animales más peligrosas para los animales y los seres humanos, así como en establecer las normas sanitarias que deben aplicarse en los intercambios internacionales.

La 66a Sesión General anual del Comité Internacional de la Oficina Internacional de Epizootias, que se llevó a cabo en París del 25 al 29 de mayo de 1998, estableció un balance general de la situación respecto de la sanidad animal en el mundo(1)(2). Asistieron a ella 123 jefes de los Servicios Veterinarios de los Países Miembros de la OIE, los observadores de 5 Países o Territorios no miembros de la OIE, así como los representantes de 11 organizaciones intergubernamentales, entre ellas la FAO(3), la OMC(4) y la OMS(5).

Honraron con su presencia la ceremonia inaugural de la 66a Sesión General las siguientes personalidades, invitados de honor de la Oficina Internacional de Epizootias: Su Alteza Real, la Princesa Dina Abdul Hameed de Jordania; el Sr. Roque Benjamín Fernández, Ministro de Economía, Obras y Servicios Públicos de Argentina; el Sr. Francisco Turra, Ministro de Agricultura de Brasil; el Sr. Alassane Séré, Ministro de Agricultura y Recursos pecuarios de Burkina Faso; el Sr. Lockwood Smith, Ministro de Agricultura de Nueva Zelanda; el Sr. Jozias J. van Aarsen, Ministro de Agricultura, Medio Ambiente y Pesca de los Países Bajos; y el Sr. Louis Le Pensec, Ministro de Agricultura y Pesca, representante del Gobierno de la República Francesa.

Entre las enfermedades animales, las denominadas "Enfermedades de la Lista A" son las más temidas desde el punto de vista de la economía mundial y los intercambios internacionales:

La peste bovina es una enfermedad viral que trae aparejado un índice de mortalidad muy alto en los rebaños afectados. En enero de 1997 se propagó en las regiones de Arusha y del Kilimanjaro en Tanzania, a partir de un foco que había aparecido en diciembre de 1996 en el distrito de Kajiado en Kenia. En cambio, varios países de África Occidental se declararon "provisoriamente libres" de la enfermedad en 1997. En el resto del mundo, únicamente Arabia Saudí, Pakistán y el Yemen notificaron la presencia de esta enfermedad.

La fiebre aftosa es otra enfermedad viral, no tan grave aunque mucho más contagiosa y muy perjudicial para los rebaños de bovinos y porcinos. Es inexistente o ha sido controlada en Oceanía, ciertos países del Extremo Oriente, los países de América del Norte, América Central y el Cono Sur, así como la mayoría de los países de Europa. La fiebre aftosa es objeto de un programa específico de lucha en Asia del Sudeste coordinado por la OIE a través de una unidad instalada en Bangkok (Tailandia). La contaminación de un territorio por esta enfermedad puede ocasionar considerables pérdidas económicas debido a sus consecuencias: sacrificios sanitarios o prohibición de exportar. Tal fue el caso de Taipei China en 1997, donde se abatieron más de cuatro millones de cerdos y donde las pérdidas económicas producidas por la epizootia sobrepasaron los 2.000 millones de dólares estadounidenses.

En el transcurso de la 66a Sesión General, se agregaron a la lista de los territorios libres de fiebre aftosa (en donde se practica la vacunación), los Estados de Santa Catarina y Rio Grande do Sul, en el Brasil, al igual que El Salvador y una zona de Botsuana (donde no se practica la vacunación).

La aparición de nuevas variantes del serotipo A del virus de la fiebre aftosa, hasta ahora desconocidas, preocupa a las autoridades sanitarias de Asia y Europa, ya que las vacunas existentes no protegen adecuadamente contra estas nuevas cepas.

En 1997, la perineumonía contagiosa bovina continuaba siendo una gran preocupación en el continente africano, con excepción de África del Norte. En abril de 1997, esta enfermedad se propagó en Zambia. La perineumonía contagiosa bovina pudo erradicarse de Botsuana. En el resto del mundo, únicamente Bangladesh, Pakistán, Portugal y Qatar señalaron su presencia en sus respectivos territorios.

La peste porcina clásica acaba de registrar un recrudecimiento espectacular en el mundo entero. En 1997 aparecieron en Costa Rica 17 focos de esta enfermedad, consecuencia de la introducción de cerdos infectados. En la República Dominicana, primeramente se identificó la peste porcina clásica en la zona de la frontera con Haití, propagándose más tarde a otras regiones del país. En 1997 se observó en México un aumento del número de focos, mientras que en Cuba dicho número disminuyó, gracias a la intensificación de la vigilancia epidemiológica en las zonas aún infectadas. En septiembre de 1997, por primera vez Indonesia señaló la aparición de esta enfermedad en la provincia de Timor Oriental. También se la observó entre los cerdos en muchos países de Europa Occidental y Europa Central, así como, en ciertos casos, entre los jabalíes (Italia y muy recientemente en Suiza).

La peste porcina africana subsiste en ciertos países del África subsahariana, donde puede causar considerables pérdidas, pues no existe una vacuna para combatirla; este año se han señalado graves epizootias en Benin, Cabo Verde y Togo.

La peste equina ha sido erradicada de Europa y África del Norte desde hace varios años; se la observa únicamente en ciertos países del continente africano, situados al sur del Sahara.

La enfermedad de Newcastle puede afectar a las aves de prácticamente todos los países del mundo, ya se trate de criaderos de aves de corral, de aves ornamentales o de aves salvajes migratorias. En el sector avícola, puede controlarse mediante el sacrificio o la vacunación.

Durante el segundo trimestre de 1997 se señalaron tres focos de influenza aviar altamente patógena en Hong Kong. En este territorio se atribuyeron 18 casos de gripe en seres humanos a una cepa del virus influenza de serotipo H5N1, hasta entonces aislada únicamente a partir de aves. Asimismo, esta enfermedad fue diagnosticada en pájaros de Australia (un foco producido por el serotipo H7N4) e Italia (siete focos producidos por el serotipo H5N2).

Otras enfermedades no tan graves o no tan contagiosas (denominadas de la "Lista B") son no obstante motivo de gran preocupación en ciertas regiones:

La tuberculosis bovina, la brucelosis de pequeños rumiantes, las tripanosomosis y otras enfermedades hemoparasitarias de los bovinos (en África) y de los equinos (en Asia y América Latina), la rabia y la micosis producida por la mosca Chrysamya bezziana. Por cierto, la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) sigue siendo una de las afecciones que más preocupan a las autoridades sanitarias, dado que existe la posibilidad de que se transmita al ser humano(6).

Durante esta Sesión se tomaron importantes decisiones en lo que respecta a esta enfermedad, con motivo de la adopción de una nueva versión del capítulo que el Código Zoosanitario Internacional dedica a esta enfermedad. Las precedentes versiones de este capítulo habían sido redactadas en 1992, 1995 y 1996. El capítulo actualizado toma en consideración la información científica más reciente discutida par un Grupo ad hoc de la OIE, integrado por expertos y que cuenta con la colaboración de la OMS, reunido en París en enero de 1998. Este capítulo se dedica a establecer con mayor precisión los diferentes aspectos del análisis de riesgos, describiendo por ejemplo la manera en que debe llevarse a cabo la vigilancia de la enfermedad en los diferentes países.

Se ha modificado la definición de las condiciones necesarias para que un país puede ser declarado libre de EEB a fin de tomar en cuenta todos los criterios que deben entrar en consideración en el análisis de riesgos. Varias de las recomendaciones que atañen a dicha enfermedad han quedado pendientes de estudio. Se ha escogido esta forma de proceder para identificar claramente los problemas que aún carecen de respuesta, y que serán objeto de un detenido examen por parte de la OIE en el curso de los próximos meses.

Se ha añadido el semen, el sebo desproteinado y el fosfato bicálcico, así como la gelatina y el colágeno elaborados exclusivamente a partir de cueros y pieles, a la lista de productos que no deben ser objeto de ninguna restricción en el comercio internacional, cuando provengan de bovinos en buena salud.

Se han adoptado nuevos artículos para tratar la cuestión del comercio internacional de la gelatina y el colágeno elaborados a partir de huesos, así como el de los sebos que no están desproteinados.

En comparación con 1996, en 1997 disminuyó la incidencia de la EEB en el Reino Unido, Francia y Suiza; se mantuvo casi estable en Irlanda y Portugal. Por primera vez, tanto Bélgica como Luxemburgo señalaron un caso autóctono, y los Países Bajos señalaron dos. Por su parte, Alemania notificó dos casos provenientes de la importación.

Las pérdidas directas o indirectas, vinculadas al desarrollo o a la extensión de las enfermedades animales contagiosas, ascienden cada año a miles de millones de dólares estadounidenses. Si no se toman medidas de control, las pueden llegar a ser mucho más elevadas todavía. Se está realizando un esfuerzo considerable para luchar contra ellas; la Oficina Internacional de Epizootias, en estrecha colaboración con las principales organizaciones internacionales interesadas, redobla sus esfuerzos de información y armonización de las reglamentaciones tendientes a prevenir o a controlar esas pérdidas. Por tal razón, durante la 66a Sesión General, el Comité Internacional recomendó que los Países Miembros de la OIE mejoren sus sistemas de recolección de datos relativos a las epizootias; de esta manera podrán adoptarse medidas de intervención de urgencia, facilitando así su control. Estas actividades deberán ser el resultado de una estrecha colaboración entre las autoridades sanitarias nacionales, los responsables de los laboratorios, los profesionales y las organizaciones internacionales competentes.

Durante la 66a Sesión General se trataron los siguientos temas técnicos:

  • Sistemas de prevención basados en el laboratorio y la epidemiología par la prevención de focos de enfermedades existentes y emergentes
  • Fortalecimiento de los Servicios Veterinarios mediante la reestructuración y la participación del sector privado y de grupos específicos

París, 29 de mayo de 1998

(1) Según el último Anuario FAO/OIE/OMS, la población animal mundial puede estimarse en 1.300 millones de bovinos (de los cuales 229 millones de vacas lecheras y 156 millones de búfalos), 1.700 millones de pequeños rumiantes, 900 millones de porcinos, 58 millones de caballos, 19 millones de camélidos y 12.200 millones de aves de corral.

(2) En el sitio Web de la OIE (http://www.oie.int) se publica una actualización periódica de la situación zoosanitaria mundial, al igual que una lista de los países libres de fiebre aftosa. En este sitio también se encuentra abundante información general sobre las enfermedades animales más graves (mamíferos terrestres y acuáticos, peces, abejas, etc.), así como sobre la reglamentación en materia de intercambios internacionales de tales animales y sus productos derivados, las técnicas de laboratorio, la biotecnología, etc.

(3) FAO = Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura

(4) OMC = Organización Mundial del Comercio

(5) OMS = Organización Mundial de la Salud

(6)La encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o "enfermedad de la vaca loca" es una enfermedad del sistema nervioso de los bovinos adultos. Fue reconocida especialmente en el Reino Unido (más de 174.000 casos desde 1987). En estos últimos años, algunos bovinos exportados por el Reino Unido sucumbieron a la EEB en Canadá, Dinamarca, las Islas Malvinas, Alemania, el Sultanato de Omán e Italia. Según la OIE, estos países o territorios pueden considerarse libres de EEB. Además del Reino Unido, otros siete países europeos han notificado casos autóctonos: Irlanda (290 casos), Suiza (272 casos), Portugal (108 casos), Francia (34 casos), Bélgica (4 casos), los Países Bajos (2 casos) y Luxemburgo (1 caso). En la mayoría de los casos, los estudios epidemiológicos efectuados en los bovinos afectados en estos países revelaron una exposición potencial a productos proteicos de origen animal provenientes de los establecimientos de transformación de despojos animales.

Con el fin de evitar todo riesgo para la salud pública, desde principios del decenio de 1990, los textos normativos de la OIE y de la OMS han tenido en cuenta la posibilidad de que exista un vínculo entre la EEB y otra encefalopatía espongiforme transmisible del hombre, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob.

Contact : Maria Zampaglione

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