Organizacion Mundial de Sanidad Animal

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Los líderes del G8 reconocen el papel fundamental de la OIE y de los servicios zoosanitarios en la lucha contra las enfermedades infecciosas

En el marco del compromiso para mejorar la cooperación internacional al efecto de la vigilancia y control de las enfermedades infecciosas, los líderes del G8 han respaldado y alentado una mejor coordinación entre los sectores de sanidad animal y de sanidad pública según proponen la OIE, la FAO y la Oficina de Ciencias e Innovación (Office of Science and Innovation) del Reino Unido en un documento conjunto presentado a la Presidencia rusa de la Cumbre del G8 este año (la declaración completa puede consultarse en el sitio web del G8).

“La Cumbre ha reconocido que los servicios zoosanitarios se encuentran en el centro mismo de los mecanismos de vigilancia global, de seguimiento y control y de respuesta rápida a las enfermedades animales infecciosas, incluidas las transmisibles al hombre, y coincidiendo con los esfuerzos de la OIE, ha manifestado el pleno apoyo a su potenciación en todo el mundo”, comentó el Dr. Bernard Vallat, Director General de la OIE.

El G8 ha puesto énfasis en la necesidad de crear capacidades de laboratorio, de compartir las muestras de cepas víricas entre los países y de centrarse en el trabajo con las organizaciones internacionales pertinentes para combatir las emergencias de salud animal y de salud pública, incluidos los desastres naturales o provocados por el hombre, y en las actividades de creación de capacidad.

En lo referente a la influenza aviar altamente patógena y a la preparación mundial para una eventual pandemia humana, los líderes del G8 han reconocido la importancia de hacer frente a las zoonosis en la fuente animal. Asimismo, han puesto de relieve los siguientes puntos: el refuerzo de los Servicios Veterinarios a escala mundial, el seguimiento y control de la fauna salvaje, la mejora de la detección temprana del virus y la investigación, y el apoyo a los planes de contención de focos por medio de una formación impartida a los propietarios pecuarios para la implementación de las buenas prácticas ganaderas.

El G8 ha destacado igualmente el liderazgo de la OIE y de las organizaciones hermanas, la FAO y la OMS, en la preparación para una potencial pandemia humana de influenza aviar altamente patógena. Ha reconocido las iniciativas conjuntas recientes en materia de información, respuesta global en caso de emergencias e intervención conjunta mediante el desarrollo de la plataforma GLEWS (Sistema Mundial de Alerta Anticipada y Respuesta) y el establecimiento del Centro de Gestión de Crisis FAO/OIE en situaciones de amenaza mundial de enfermedades tales como la influenza aviar altamente patógena y otras similares.

Por último, el Grupo de los Ocho ha instado a los donantes a “cumplir los compromisos asumidos en la Conferencia de Pekín (celebrada en enero de 2006) para recaudar fondos para la influenza aviar y la pandemia, y a hacerlo de modo oportuno”. En la conferencia se prometieron $1 900 millones para combatir la influenza aviar y una eventual pandemia humana.

En junio de este año los altos funcionaros nacionales confirmaron la aportación de estos recursos financieros en la Cumbre de Viena. La OIE junto con las organizaciones internacionales solicitaron más fondos con objeto de controlar efectivamente la propagación del virus H5N1, ya que desde la Conferencia de Pekín había alcanzado la mayor parte de Europa así como el continente africano.

Se ha previsto otra conferencia mundial de financiación que se llevará a cabo en diciembre en Bamako (Malí), con objeto de reforzar la lucha mundial contra la influenza aviar en los animales y prevenir una pandemia.

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