Organizacion Mundial de Sanidad Animal

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Zoonosis emergentes y reemergentes

Las interacciones entre salud humana y animal no son una novedad. Pero el alcance, la magnitud y las repercusiones mundiales de las zoonosis que enfrentamos actualmente no tienen precedentes históricos. El comienzo de una nueva era de enfermedades emergentes y reemergentes y la importancia de sus consecuencias potenciales en la salud pública han modificado profundamente nuestras miras y actividades. Indudablemente, las repercusiones sin precedentes de la mundialización, la industrialización, la reestructuración del sector agrícola y el consumismo, cambiarán ciertamente los fundamentos y la aplicación de las políticas de sanidad animal, y la manera en que debemos considerar y preparar el futuro.

Las enfermedades emergentes se definen como nuevas infecciones resultando de la evolución o modificación de un agente patógeno o parásito existente, que cambia de espectro de hospedadores, vector, patogenicidad o cepa; también incluyen las infecciones o enfermedades desconocidas hasta el momento de su aparición. Una enfermedad reemergente es una infección conocida que cambia de ubicación geográfica, cuyo espectro de hospedadores se amplía o cuya prevalencia aumenta considerablemente.

La rapidez de la detección de las enfermedades emergentes y reemergentes y de la consiguiente reacción es decisiva. El lapso transcurrido entre la aparición de una nueva enfermedad y el momento en que se la detecta es determinante. Por lo tanto, la detección veloz de ese nuevo acontecimiento epidemiológico constituye un elemento clave para todas las políticas que habrán de formularse. A menudo sucede que la enfermedad se propaga durante largo tiempo antes de que sea detectada y notificada. Debido a la mundialización y los consiguientes incrementos de la velocidad y volumen del transporte internacional, así como del número de viajeros, los agentes patógenos emergentes también transitan y se propagan por todo el mundo. La detección de las enfermedades emergentes es lenta en muchos países en desarrollo y en algunos países desarrollados adonde, posiblemente, las infraestructuras veterinarias, servicios de expertos, laboratorios de diagnóstico y capacidad de vigilancia global, en particular de las nuevas infecciones, son insuficientes. La preparación de un país para enfrentar una enfermedad emergente y su capacidad de respuesta dependen, en gran medida, de la existencia de esos servicios; por ello, es fácil comprender que los métodos de lucha contra las infecciones emergentes de algunos países en desarrollo sean menos eficaces.

La mayoría de las enfermedades emergentes aparecidas en los últimos tiempos es de origen animal y casi todas ellas son potencialmente zoonóticas. Por lo tanto, es preciso que las autoridades de la sanidad animal y de la salud pública las enfrenten de manera coordinada. A ese respecto, los Países Miembros de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal) se han manifestado claramente en favor del fortalecimiento del papel que desempeña la Organización ante las dificultades que plantean esas zoonosis. En realidad, las enfermedades emergentes y reemergentes zoonóticas se convertirán, progresivamente, en el motivo importante de las solicitudes de actuación que deberán atender los Servicios Veterinarios y, por lo tanto, tendrán consecuencias en las alianzas profesionales, recursos y programas futuros. Por ello, será necesario que las tres organizaciones más implicadas en estos problemas - la OIE, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) - conduzcan acciones de cooperación y puedan seguir desempeñando su papel de vínculos de alcance internacional.

Debemos tener presente que la lucha contra las zoonosis comienza por la eliminación del agente patógeno en su fuente animal de infección. Este hecho confiere un papel destacado, tanto en el plano nacional como en el internacional, a los Servicios Veterinarios, los veterinarios, los criadores, los responsables de la fauna salvaje y la OIE.

En el marco de la aplicación de la Resolución sobre las enfermedades zoonóticas emergentes y reemergentes adoptada por el Comité Internacional de la OIE en mayo de 2004, la Organización está creando un nuevo Grupo ad hoc interdisciplinario que prestará asesoramiento sobre la lucha contra esas enfermedades, los sistemas de vigilancia de la fauna salvaje y de los animales domésticos, y sus consecuencias en los seres humanos. El Grupo también prestará apoyo a la formación sobre esas actividades en los Países Miembros. En la Resolución también se decidió que, en caso de aparición de focos transfronterizos graves de enfermedades zoonóticas la OIE, conforme a su papel prominente, facilitará orientaciones sobre las estrategias de lucha contra las enfermedades al nivel de la producción animal y apoyará los esfuerzos de las autoridades sanitarias en materia de comunicación sobre las consecuencias en los seres humanos.

La OIE ya participa plenamente en la lucha internacional contra las zoonosis emergentes y reemergentes actuales, como la influenza aviar y la rabia, a la que aporta su competencia especializada. El papel de la Organización, su sistema de información que garantiza la transparencia, su red de Laboratorios de Referencia y sus expertos de reputación internacional fueron decisivos durante la reciente crisis de influenza aviar en el sudeste de Asia. Los Países Miembros afectados por la enfermedad no sólo se beneficiaron de las prestaciones de diagnóstico (formación y suministro de reactivos de laboratorio) y vigilancia, sino también del asesoramiento sobre las políticas generales relativas al fortalecimiento de los Servicios Veterinarios y a los métodos de lucha contra las enfermedades animales, incluido el recurso a la vacunación en algunas circunstancias. Durante el segundo trimestre de 2005 se celebrará en la Sede de la OIE, en París, una conferencia internacional sobre la influencia aviar en la que se examinarán estos asuntos y nuevas normas para la seguridad sanitaria del comercio internacional de los productos de origen avícola.

Recientemente, la rabia ha provocado una enorme preocupación -entre otras regiones- en Europa del Este, adonde varios países están experimentando un aumento de la prevalencia de esa enfermedad animal, mortal en los seres humanos. Poco tiempo atrás, la Organización envió una misión de expertos a uno de los países afectados con objeto de prestarle la asistencia necesaria para combatir la rabia en su territorio. Además, la OIE está organizando la primera Conferencia Internacional sobre la Rabia en Europa, que tendrá lugar durante el primer semestre de 2005. La Conferencia constituirá un foro multidisciplinario para el intercambio de los resultados más recientes de las investigaciones científicas sobre la rabia, el control y la prevención de esa enfermedad en animales y seres humanos en Europa. La Conferencia contará con la participación de varios observadores de otros continentes.

La OIE también colabora estrechamente con organizaciones regionales e internacionales en el control de la utilización de agentes patógenos zoonóticos con fines terroristas. Además de ser Parte en distintas convenciones internacionales, la Organización ha publicado directrices para los Países Miembros sobre la mejor manera de enfrentar ese problema. El fortalecimiento de la vigilancia, la creación de redes de veterinarios rurales, la detección precoz, la alarma y respuesta rápidas, la mejora de las capacidades de diagnóstico y otros recursos de los Servicios Veterinarios, así como la adopción de nuevas legislaciones que atribuyan capacidades adecuadas a las administraciones veterinarias y sus asociados proporcionarán los cimientos de una mejor prevención del bioterrorismo.

Bernard Vallat

Contact : media@oie.int

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