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Prevención y control

Vigilar y controlar la influenza aviar en su origen, es decir en las aves de corral, es esencial para disminuir la carga viral en las especies aviares y en el medio ambiente. Implementar medidas de bioseguridad, de conformidad con las normas internacionales de la OIE, es clave para proteger el sector de la producción y el comercio, salvaguardar la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de los productores, en particular en los países en desarrollo, y limitar el riesgo de infección humana con cepas de influenza aviar que tengan potencial zoonótico.

Vigilancia y notificación

La primera línea de defensa es la detección precoz de los brotes de la enfermedad seguida por una respuesta rápida, lo que requiere un alto grado de sensibilización de los veterinarios y de los propietarios de animales, y la existencia de servicios veterinarios de calidad. La implementación de sistemas de alerta precisos y de medidas de prevención  es esencial en el marco de una estrategia eficaz para evitar  y controlar la influenza aviar. Además, deben desplegarse esfuerzos similares de preparación ante un brote eventual.

La influenza aviar es una enfermedad de declaración obligatoria incluida en la lista de enfermedades de la OIE. Como indica el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE, los Países Miembros deben notificar:

  • todo virus de influenza aviar de alta patogenicidad, cualquiera sea la cepa, detectado en las aves (domésticas y silvestres); 
  • todos los subtipos H5 y H7 de virus de baja patogenicidad detectados en las aves de corral.

Todo caso de mortalidad inusual de aves silvestres también deberá notificarse a la OIE a través de su Sistema mundial de información zoosanitaria (WAHIS).

Prevención en el origen animal mediante medidas de bioseguridad apropiadas

Debido a la estabilidad del virus en el medio ambiente y a su naturaleza altamente contagiosa, la implementación de medidas de bioseguridad estrictas y una higiene correcta son fundamentales para la garantizar la protección contra brotes de la enfermedad.

  • mantener las aves de corral fuera de las áreas frecuentadas por aves silvestres ;
  • no introducir elementos en los predios que puedan atraer a las aves silvestres, incluyendo piensos para aves en el exterior del edificio ;
  • mantener un control estricto del acceso a las parvadas (vehículos, personal y equipos) ;
  • mantener en buenas condiciones sanitarias las granjas, los gallineros y los equipos ;
  • evitar la introducción de aves de estatus sanitario desconocido en la parvada;
  • declarar a los servicios veterinarios los casos de enfermedad y muerte de aves;
  • eliminar debidamente el estiércol, los desechos y las aves de corral muertas;
  • vacunar a los animales si procede.

 

Estrategias de control e indemnización

Cuando se detecta la infección en los animales, generalmente se aplica una política de sacrificio sanitario para controlar y erradicar la enfermedad. 

Entre los requisitos estipulados en el Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE, cabe mencionar los siguientes:

  • eliminación adecuada de los cadáveres y de todos los productos animales;
  • destrucción en condiciones decentes de todos los animales infectados y expuestos (según las normas de bienestar animal de la OIE);
  • vigilancia y seguimiento de las aves de corral potencialmente infectadas o expuestas;
  • cuarentena y controles estrictos del movimiento de las aves y del personal y vehículos potencialmente contaminados;
  • descontaminación minuciosa de los establecimientos infectados;
  • un periodo de espera de al menos 21 días antes de la repoblación.

Cuando los brotes son detectados, generalmente se aplica el sacrificio sanitario en la explotación infectada o dentro de un pequeño radio alrededor de los establecimientos infectados.

La eliminación controlada de las aves de corral infectadas, la restricción de los movimientos, mayor higiene y bioseguridad, y una vigilancia adecuada deberían tener como resultado una disminución significativa de la contaminación viral del entorno. Estas medidas deberían tomarse tanto en el caso de que la vacunación forme parte de la estrategia general como en el caso contrario.

Los sistemas de indemnización financiera de los agricultores y productores que han perdido sus animales debido al sacrificio sanitario exigido por las autoridades nacionales varían alrededor del mundo; incluso no existen en algunos países. La OIE alienta a las autoridades nacionales a elaborar y proponer planes de indemnización, ya que son esenciales para la detección temprana y la transparencia en la notificación de la aparición de enfermedades animales, incluida la influenza aviar.

¿Debe aplicarse la vacunación?

Es importante que la mera vacunación no se considere la solución para el control de la influenza aviar, si lo que se persigue es su erradicación. Sin la aplicación de sistemas de control, bioseguridad y despoblación estrictas ante la infección, cabe la posibilidad de que estos virus se vuelvan endémicos en poblaciones de aves de corral vacunadas. La circulación del virus a largo plazo en una población vacunada puede desembocar en cambios antigénicos y genéticos del virus, lo que ya ha ocurrido en varios países.

La vacunación debe aplicarse por un tiempo limitado, cuando no sea posible aplicar políticas de sacrificio, ya sea porque la enfermedad se ha vuelto endémica y, por lo tanto, se ha generalizado, o porque la infección en los animales afectados es difícil de detectar.

Cuando se dispone de vacunas apropiadas, el objetivo de la vacunación es proteger las poblaciones de aves susceptibles de una infección potencial. Las estrategias de vacunación pueden resultar útiles en situaciones de emergencia ante un brote o como medida de rutina en zonas endémicas.

Toda decisión de aplicar la vacunación debe tener en cuenta una estrategia de salida, es decir, reunir las condiciones que permitan interrumpir la vacunación en un momento dado.

El legado del banco de vacunas de la OIE para la influenza aviar

En 2006, la OIE instituyó un banco de vacunas regional para vacunas contra la influenza aviar en África, el primero en su género desarrollado por la OIE. Se distribuyeron en total 62 017 millones de dosis de H5N2 en distintos países alrededor del mundo. Aunque hoy en día el banco de vacunas de la OIE para la influenza aviar está cerrado, preparó el camino para la creación de los Bancos de vacunas para la fiebre aftosa, la rabia (vacunación de perros) y la peste de  pequeños rumiantes (PPR). 

 


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