Rabia

Con una tasa de mortalidad de casi el 100 % tanto en humanos como en animales, la rabia representa una amenaza mundial que mata a alrededor de 59.000 personas cada año. Puesto que los perros constituyen el principal reservorio de esta enfermedad, controlar y eliminar esta zoonosis mortal implica combatirla en su origen animal.

Desde hace tiempo, la OIE está comprometida con la lucha contra la enfermedad, apoyando a sus Miembros en el camino hacia un futuro libre de rabia. Se espera eliminar la rabia transmitida por los perros en 2030. Con este objetivo siempre presente, la OIE se esfuerza por coordinar la acción intersectorial a nivel mundial y acompañar a los países en el desarrollo y la aplicación de sus estrategias nacionales contra la rabia.

¿Qué es la rabia?

La rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos (perros, gatos, zorros, etc.), entre ellos, el hombre. El virus de la rabia se encuentra sobre todo en la saliva y el cerebro de los animales infectados, en particular los perros, y se transmite por una mordedura. Los murciélagos también representan un importante reservorio en ciertas regiones. Una gran presencia de la enfermedad en las especies silvestres puede crear múltiples oportunidades para una transmisión cruzada entre las especies, afectando en especial a los animales domésticos y a los seres humanos.

Dado que es transmisible del animal al ser humano, la rabia es considerada una enfermedad zoonótica (o una zoonosis).

Aunque es posible que al principio los síntomas no sean específicos, incluyen letargo, fiebre, vómitos y anorexia. En cuestión de días, los signos evolucionan hacia una disfunción cerebral, ataxia, debilidad y parálisis, dificultades para respirar y tragar, salivación excesiva, comportamiento anormal, agresividad y/o automutilación.

El periodo de incubación puede oscilar entre algunas semanas y varios meses, pero, una vez que aparecen los síntomas de la rabia, es inevitable que la enfermedad sea mortal, tanto en los animales como en los seres humanos.


Rabia: una de las zoonosis más mortales que existen

Durante más de 4000 años, la rabia representó una plaga en casi todos los rincones del mundo y, desde siempre, no se han escatimado esfuerzos para lograr su eliminación. Aunque la rabia se haya eliminado en Europa Occidental, América del Norte, Japón, Corea del Sur y algunas regiones de América Latina, la enfermedad vírica sigue presente en grandes zonas de África y Asia.

La mayoría de las muertes por rabia, tanto en seres humanos como en animales, se debe a un acceso inadecuado a los recursos de salud pública y a los tratamientos preventivos, haciendo que los países de bajos ingresos se vean afectados de manera desproporcionada por la enfermedad.

Alrededor del 99% de los casos de rabia en el hombre se deben a mordeduras de perros infectados.

Más del 95% de los casos de rabia en el hombre se deben a mordeduras de perros infectados.
Más del 80% de las muertes causadas por la rabia ocurren en zonas rurales con acceso limitado o inexistente a las campañas de educación sanitaria y al tratamiento tras la mordedura.

4 de cada 10 muertes ocurren en niños

Es posible eliminar la rabia transmitida por los perros

A diferencia de muchas otras enfermedades, ya existen las herramientas necesarias para eliminar la rabia transmitida por perros. Se trata de una enfermedad que se puede prevenir al 100 % y la vacuna antirrábica para perros tiene la capacidad de eliminar con eficacia la enfermedad en su origen animal.

La vacunación de los perros ha contribuido a eliminar la rabia que constituye una importante carga económica y de salud pública en varios países del mundo.

Programas de control de la rabia

Pese a que algunos países ya han conseguido eliminar la rabia aplicando estrictas medidas preventivas, la enfermedad sigue estando presente en otros países, afectando principalmente a las especies silvestres hospedadoras.

En los países en los que la enfermedad es endémica, deben tomarse medidas para controlar y reducir el riesgo de infección en las poblaciones vulnerables (animales silvestres, vagabundos y domésticos), creando así una barrera entre la fuente animal y el ser humano. Es posible evitar las muertes humanas por exposición a la rabia desarrollando y aplicando una estrategia coordinada contra la enfermedad.

Un programa nacional de control exitoso para eliminar la rabia transmitida por perros incluye las siguientes medidas:

Vigilancia y notificación

Objetivo: hacer un seguimiento de las tendencias de la enfermedad y, a la mayor brevedad, detectar posibles nuevos casos

Campañas de vacunación masiva de perros

Objetivo: atacar la enfermedad en su origen animal. La vacunación de al menos el 70 % de los perros en las zonas de riesgo puede reducir a cero los casos en seres humanos

Control eficaz de las poblaciones de perros errantes

Objetivo: Lograr una población canina inmune o libre de rabia, garantizando al mismo tiempo el respeto del bienestar animal.  

Campañas de sensibilización y educación al público

Objetivo: mejorar la comprensión de los riesgos relacionados con la rabia y la forma de prevenirlos.

Estas medidas necesitan implementarse junto con el acceso de las personas a la atención médica y los tratamientos tras las mordeduras. En este sentido, la colaboración con las autoridades de salud humana, en el marco del enfoque “Una sola salud”, resulta crucial para su éxito.

Si bien el desarrollo y la aplicación de programas eficaces de control de la rabia son críticos para reducir la carga de la enfermedad en la salud pública y en la economía, representan un gran desafío para muchos países. Una financiación adecuada destinada a la eliminación de la enfermedad, tanto a nivel internacional como nacional, así como la priorización del tema en las agendas de los gobiernos, son claves para ayudar a estos países a avanzar en la lucha contra la rabia. A lo largo de los años, la OIE ha instado a los gobiernos y a los donantes internacionales a invertir en los programas de control de la rabia y, en particular, en la vacunación de los perros.

La validación de la OIE de los programas oficiales de control de la rabia transmitida por los perros

El objetivo es eliminar en 2030 la rabia transmitida por perros. Para alcanzar esta meta, es necesario que los países afectados por la rabia adopten una estrategia eficaz para hacer frente a la enfermedad.

Los Miembros de la OIE pueden, de forma voluntaria, solicitar la validación de sus programas oficiales de control de la rabia transmitida por los perros. Este reconocimiento reviste gran importancia para las autoridades veterinarias nacionales, ya que les ayuda a conseguir el apoyo de los gobiernos y priorizar las inversiones en el control de la rabia, un paso fundamental para seguir implementando sus programas.

Con el fin de obtener la validación, los países deben reunir pruebas de que sus programas cumplen las normas internacionales de la OIE (Artículo 8.14.11. del Código Sanitario para los Animales Terrestres ). Las solicitudes son revisadas cuidadosamente por la OIE para verificar la eficacia de las medidas aplicadas.

Un programa de control avalado por la OIE también marcará un camino claro para que los países logren eliminar la enfermedad de sus territorios y se declaren libres de la infección por el virus, contribuyendo así al objetivo mundial de eliminar las muertes humanas por rabia transmitida por los perros para 2030.

La OIE brinda asistencia a los países durante la preparación de sus solicitudes. Las directrices están disponibles a continuación.

Durante la 88.ª Sesión General de la OIE, celebrada en mayo de 2021, Namibia y Filipinas fueron los primeros Miembros en recibir la validación de la OIE para su programa oficial de control de la rabia transmitida por perros (Resolución No. 21).

Normas internacionales sobre la rabia

Los servicios veterinarios desempeñan un papel fundamental a la hora de tratar los riesgos sanitarios relacionados con la rabia mediante actividades coordinadas con otras instituciones y organismos públicos pertinentes.

Con el fin de acompañar a sus Miembros en esta misión, la OIE elabora normas, directrices y recomendaciones con base científica para prevenir y controlar la rabia en los animales, asegurar el movimiento internacional de perros y gatos procedentes de países afectados por la rabia y gestionar las poblaciones de perros errantes. La Organización también publica normas sobre el diagnóstico de la enfermedad y la producción de vacunas veterinarias de alta calidad.

Estos textos se revisan periódicamente, haciendo hincapié en la importancia epidemiológica de las especies animales más frecuentemente relacionadas con los casos humanos (comúnmente los perros).


Banco de vacunas de la OIE para la rabia

Desde 2012, la OIE ha creado un banco de vacunas para la vacunación canina contra la rabia y brinda apoyo a los Miembros que lo soliciten.

Al proporcionar vacunas de alta calidad que cumplen con las normas de la OIE, de manera oportuna y a un precio competitivo a nivel mundial, el banco de vacunas antirrábicas de la OIE ayuda a los países a realizar campañas de vacunación.

Con el apoyo financiero de Alemania , Australia, Canadá, Francia, y Japón y la Unión Europea, la OIE facilitó la entrega de vacunas contra la rabia canina a 37 países, principalmente en África y Asia. Las dosis de vacunas pueden entregarse directamente a través de la OIE o ser solicitadas por países u organizaciones internacionales. En el marco de la Alianza Tripartita (OMS, OIE y FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió solicitar sus vacunas caninas a través del banco de vacunas antirrábicas de la OIE.  


Hasta septiembre de 2021

de vacunas antirrábicas para perros se habían suministrado a través del banco de vacunas contra la rabia de la OIE
OIE Rabies Vaccine Bank: Vaccinating dogs today to save human lives tomorrow
OIE Rabies Vaccine Bank 2018

Misiones de evaluación en los países

En el marco del Proceso PVS (Prestaciones de los Servicios Veterinarios), la OIE puede llevar a cabo misiones de evaluación a cargo de por expertos independientes, a pedido de sus Miembros, con un enfoque específico en la rabia .

El objetivo es identificar los puntos fuertes y débiles de las medidas aplicadas para hacer frente a la enfermedad y apoyar a los países en el desarrollo de sus estrategias nacionales de control y eliminación de la rabia, de acuerdo con las normas internacionales de la OIE.

Está previsto realizar una primera misión piloto en 2022 en la región de África. El resultado final es un informe exhaustivo que proporciona una visión completa de la situación nacional con respecto a la rabia y propone soluciones específicas para abordar las posibles deficiencias. Entre ellas, los talleres nacionales dedicados a la creación de nexos entre el Reglamento Sanitario Internacional de la OMS y el Proceso PVS de la OIE centrados en la rabia , organizados en colaboración con la OMS, tienen como objetivo mejorar la colaboración intersectorial entre los sectores de la salud humana y animal, para abordar la enfermedad de forma coordinada a nivel nacional

“Una sola salud”: compartir la experiencia en todos los sectores

Una estrategia eficaz de control de la rabia sólo puede lograrse mediante una colaboración “Una sola salud” entre socios que se centran en el mismo objetivo y aplican estrategias coordinadas.

La OIE colabora estrechamente con la OMS , la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y otros organismos para elaborar recomendaciones internacionales destinadas a garantizar una colaboración intersectorial continua y la aplicación en todo el mundo de las estrategias más adecuadas para acabar con la rabia transmitida por perros.  


El plan estratégico mundial “Cero en el 30”

En 2015, la Conferencia Eliminación mundial de la rabia transmitida por perros: “El momento es ahora”  sirvió de plataforma para un llamado urgente a la acción encaminado a hacer frente a la enfermedad y fijó el objetivo de alcanzar cero muertes humanas por rabia mediada por perros para 2030.

Aprovechando este impulso internacional, la OIE, la OMS y la FAO (la Alianza Tripartita) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC) han desarrollado desde entonces el Plan estratégico mundial Cero en el 30 . Gracias a la experiencia específica aportada por cada socio, la iniciativa mundial lanzada en 2018 proporciona la base y las herramientas globales para una respuesta coordinada ante la rabia y tiene como objetivo apoyar a los países en sus esfuerzos de eliminación.

Los países están en el centro de este plan estratégico mundial. La elaboración y aplicación de sus propios programas nacionales con herramientas y estructuras mundiales y el apoyo necesario les permite avanzar hacia los objetivos nacionales en la lucha contra la rabia.

El primer informe anual del plan destacó tanto los notables avances logrados durante el primer año, como la necesidad de mejorar su enfoque estratégico incorporando las nuevas lecciones aprendidas.



Foro “Unidos contra la Rabia”

Con el fin de sacar provecho de los sólidos cimientos creados a través de la asociación Cero en el 30, las organizaciones tripartitas (OMS, OIE y FAO) lanzaron posteriormente el Foro Unidos contra la Rabia en 2020. El Foro es una red inclusiva y multilateral que reúne a las partes interesadas de diversos orígenes para compartir conocimientos, experiencias e ideas que apoyen a los países y regiones en el desarrollo y la aplicación de programas eficaces de eliminación de la rabia.

Los grupos de trabajo llevarán a cabo actividades prioritarias orientadas a ayudar a los países a elaborar estrategias nacionales y a implementar iniciativas de promoción y movilización de recursos. El foro también ofrece una plataforma central para que puedan acceder fácilmente a estos recursos, mientras que las reuniones anuales de las partes interesadas fomentan la creación de redes entre los numerosos actores que participan en la eliminación de la rabia.

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El público, los propietarios de perros y de otros animales, los periodistas, los veterinarios o los gobiernos: todos cumplen un papel en la lucha mundial contra la rabia. En este esfuerzo diario, el intercambio de información es fundamental para lograr el éxito.

Día Mundial de la Rabia 2021: rabia: hechos, no miedo

#Zeroby30 #WorldRabiesDay #factsnotfear

Cada año, el 28 de septiembre, se celebra el Día Mundial de la Rabia (DMR), una jornada de acción y sensibilización, solidaridad y conmemoración. Asimismo, constituye una oportunidad para que la comunidad internacional se una a un movimiento global basado en la acción y el compromiso locales, organizando o participando en cualquier evento, ya sea virtual o no.

Este evento también representa la oportunidad para recordar a las partes interesadas que la lucha contra la rabia no se limita a un solo día, sino que debe llevarse a cabo de manera sostenible para, en última instancia, disminuir el número de muertes causadas por rabia. Con el ánimo de sensibilizar sobre la enfermedad, la OIE ha elaborado una amplia gama de herramientas, impresas o digitales. La oferta incluye carteles, certificados, folletos, vídeos y marcos para las redes sociales.

¡Descubra las herramientas y compártalas con su red!

Campaña “La rabia termina aquí” de la OIE

Esta campaña pretende generar un sentimiento de orgullo en las personas que han vacunado a su perro contra la rabia y crear una tendencia social hacia el aumento del número de personas de la comunidad que participan en las campañas de vacunación.


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No more deaths from rabies
Vaccinate your dog! Protect yourself!
Fighting rabies in Asia
The Philippines Rabies vaccination campaign: A One Health success story

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¿Qué es el virus de la rabia?

El virus de la rabia pertenece al género Lyssavirus, un grupo de virus responsable de causar encefalitis. Dentro del género, se pueden distinguir doce especies distintas de Lyssavirus, siendo el virus de la rabia clásico (RABV) el más importante para la salud pública y la sanidad animal. Las diferentes variantes del RABV circulan en animales carnívoros, con frecuencia perros y gatos domésticos y, según los continentes, otras especies diferentes de carnívoros (zorros, chacales, etc.) o en los quirópteros (murciélagos).

  ¿Dónde está presente la rabia?

El virus de la rabia está presente en todo el mundo. Algunos países han implantado estrictas medidas sanitarias que han logrado su exitosa eliminación. En otros países, la rabia continúa siendo endémica, estando presente en perros y/o en los animales silvestres.

¿Cómo se transmite la rabia?

La rabia se transmite por la saliva de los animales infectados. La infección se produce en la mayoría de los casos por las heridas de mordeduras: alrededor del 99 % de los casos humanos se deben a mordeduras de perros infectados.

¿Cómo se propaga en el organismo el virus de la rabia?

El virus suele permanecer durante un cierto periodo en el punto de entrada del organismo (generalmente en la herida por mordedura) antes de desplazarse a través del sistema nervioso hasta el cerebro, donde se multiplica. En una etapa posterior, continúa propagándose a lo largo de los nervios hasta alcanzar las glándulas salivales.

¿Cuánto dura el periodo de incubación de la rabia?

La aparición de los signos clínicos en un animal infectado puede variar entre algunas semanas y varios meses según la cepa vírica, las especies, los individuos y el punto de entrada en el organismo. En esta etapa, la enfermedad puede transmitirse a otros animales o personas por medio de la saliva del animal infectado, incluso antes de que éste muestre signos clínicos, lo que representa una amenaza insidiosa para las personas que entran en contacto físico con el animal.

¿Cuáles son los signos clínicos de la rabia en los animales?

Los signos clínicos de la rabia pueden variar en función del efecto del virus sobre el cerebro. En su forma clásica, la enfermedad se manifiesta por cambios súbitos en el comportamiento que pueden hacer que los animales infectados, en particular los animales silvestres, pierdan el temor natural a los demás animales y al hombre, lo que les permite el acercamiento y los contactos de manera inusual, sobre todo con el hombre. A medida en que la enfermedad evoluciona, causa disfunción.
No obstante, en algunos casos, los cambios de comportamiento son mínimos y los animales pueden morir rápidamente, sin mostrar signos clínicos importantes.
cerebral, disfunción de los nervios craneales, ataxia (falta de coordinación o de control de los movimientos voluntarios), debilidad, parálisis progresiva, convulsiones, dificultad para respirar y deglutir, así como salivación excesiva. También pueden observarse comportamientos agresivos y automutilación. La enfermedad conduce progresivamente a la muerte.
No obstante, en algunos casos, los cambios de comportamiento son mínimos y los animales pueden morir rápidamente, sin mostrar signos clínicos importantes.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

Pese a que los signos clínicos pueden suscitar sospechas de la enfermedad se requieren exámenes de laboratorio para confirmar el diagnóstico. Las muestras tomadas en los animales muertos deberán enviarse a los laboratorios competentes para su diagnóstico. La OIE ofrece una serie de recomendaciones en el Manual de las Pruebas de Diagnóstico y de las Vacunas para los Animales Terrestres.

¿Qué hacer en caso de mordedura de un animal, ya sea silvestre o doméstico?

Cualquier mordedura de un animal doméstico o silvestre deberá investigarse. Es imprescindible señalar el incidente a un veterinario, quien tomará las medidas oportunas. La persona que ha sido mordida debe consultar rápidamente a un médico.

¿Qué riesgos presenta esta enfermedad para la salud pública?

La infección por el virus de la rabia de los perros domésticos constituye una amenaza para el hombre y sigue siendo un motivo de preocupación mayor en numerosos países en desarrollo. La enfermedad puede acarrear consecuencias económicas graves en ciertos países, si afecta al ganado (por ejemplo, bovinos, caballos y pequeños rumiantes).

¿Deben notificarse los casos de rabia a la OIE?

La rabia está incluida en la lista de enfermedades de la OIE que figura en el Código Sanitario para los Animales Terrestres. Por consiguiente, las autoridades veterinarias nacionales tienen la responsabilidad de notificar a la OIE cualquier caso de rabia en tiempo útil. Asimismo, los países también pueden publicar de manera voluntaria una autodeclaración del estatus libre de rabia.

¿Cuáles son los objetivos de la OIE en materia de control de la rabia?

Uno de los mandatos de la OIE es alentar la transparencia en la notificación de la enfermedad por sus Miembros, incentivando al mismo tiempo a los gobiernos a invertir en programas de control prioritarios, tales como la prevención de la rabia, en particular, mediante la vacunación de los perros, principal fuente de la enfermedad en el hombre.

¿Cuál es el propósito de los programas de vacunación contra la rabia?

Existen vacunas antirrábicas de alta calidad para perros, desarrolladas de acuerdo con las normas de la OIE. La vacunación de los perros es el método preferido para controlar y eliminar la rabia en todo el mundo. Por razones epidemiológicas, éticas y económicas, el sacrificio de animales que son reservorios potenciales no puede ser considerado como la prioridad para el control y la eliminación de la rabia. Todas las campañas de eliminación de la rabia que han tenido éxito han incluido medidas que combinan el control y la vacunación de las poblaciones de perros errantes y la vacunación de todos los perros con dueño.
En los animales silvestres, la inmunización oral con cebos que contienen vacunas ha dado excelentes resultados en algunas especies animales (zorros, mapaches, zorrillos, etc.) y ha demostrado ser una solución eficaz para controlar la rabia en los zorros en Europa occidental.

¿Puede eliminarse la rabia?

Los analistas han calculado que sólo un 10 % de los recursos financieros que se destinan actualmente para el tratamiento de urgencia de las personas mordidas por perros rabiosos, en el contexto de la profilaxis tras la exposición, bastaría para que los servicios veterinarios nacionales de todo el mundo pudieran eliminar la rabia en su origen, es decir en los perros rabiosos y, por tanto, prevenir casi todos los casos humanos en el mundo.