Mejorar la capacidad de los laboratorios veterinarios en el contexto de la COVID-19 a través de la primera misión virtual PVS de la OIE

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La pandemia de la COVID-19 ha constituido un gran desafío y un momento decisivo para la ciencia, la investigación y la sociedad en general. Los laboratorios de todo el mundo, piedra angular de los sistemas de salud humana y sanidad animal, han debido adaptarse para garantizar la continuidad de sus operaciones. Su sólido compromiso con la mejora de las capacidades, la realización de investigaciones y la puesta a disposición de equipos y conocimientos técnicos al servicio del sistema sanitario en general, a menudo ha implicado mantener y aumentar las funciones críticas de los laboratorios de diagnóstico, dejando en segundo plano otro tipo de actividades. Las restricciones en materia de viajes limitaron o imposibilitaron el acceso a las instalaciones de los laboratorios de las partes interesadas externas y las actividades esenciales de garantía de calidad, como las auditorías y la formación técnica, resultaron difíciles de efectuar. Entre estos retos figuraban las misiones en el país llevadas a cabo por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Sin embargo, la OIE ha logrado  actuar con rapidez y ha adaptado su emblemático programa de desarrollo de capacidades, el Proceso de Evaluación del Desempeño de los Servicios Veterinarios (PVS). A partir de un enfoque voluntario, centrado en los países y con el correspondiente acompañamiento específico, durante la última década, el programa ofreció a los servicios veterinarios nacionales su experiencia independiente en más de 140 países. Un ejemplo de la adaptación de la Organización frente a la problemática creada por la COVID-19 es la última misión PVS de los laboratorios sostenibles organizada de forma virtual en Liberia, a principios de este año. La iniciativa permitió destacar la importancia de la innovación de los laboratorios veterinarios, gracias a las nuevas modalidades de prestación de servicios y las oportunidades de mayor flexibilidad de cara al futuro.

El salto digital: retos y oportunidades

Con el fin de proponer una misión 100 % virtual en Liberia, la OIE realizó un análisis de riesgo destinado a identificar los factores críticos de éxito de este nuevo tipo de actividad. Una vez ajustadas la metodología y las herramientas, la misión estaba lista para comenzar…

La iniciativa se puso en marcha en Liberia, en el Laboratorio Central de Diagnóstico Veterinario “Leon Quist Ledlum”, en enero de 2021. Al ser el único laboratorio en este país de África Occidental, la instalación reviste una importancia clave y tiene como meta aumentar sus capacidades para efectuar nuevos programas de vigilancia de la sanidad animal a escala nacional.

Durante tres meses, se organizó una serie de seminarios web sobre tres aspectos diferentes: la recopilación de datos, la modelización de recursos y la elaboración de un informe de misión. Al igual que en otras misiones similares, el equipo estuvo conformado por expertos de renombre internacional acreditados por la OIE. A pesar del nuevo formato, se mantuvieron los objetivos de la misión: identificar los recursos físicos, humanos y económicos que necesita el sistema de laboratorios veterinarios del país, evaluar sus prestaciones dentro de un panorama nacional más amplio y presentar una visión a los servicios veterinarios nacionales para acompañar el proceso de toma de decisiones con la asignación de recursos y para mantener controlados los riesgos.

Si bien la ausencia de un tipo de participación presencial se consideró de forma abrumadora como el mayor riesgo asociado a la modalidad virtual, las preocupaciones iniciales se vieron mitigadas por los resultados positivos observados en una fase temprana: mayor tiempo para recopilar datos, análisis más rápidos y visualizaciones de datos de alta calidad gracias a la mejora de las herramientas digitales. Para la Dra. Ana María Nicola, jefa del equipo de expertos de la misión de Liberia y directora de los laboratorios veterinarios del SENASA en Argentina, la fase de recopilación de datos con la asistencia de los expertos PVS mejoró el impacto de la misión, la comprensión de sus objetivos y la cantidad y calidad general de los datos para apoyar la experiencia y el análisis.

Aunque la tecnología resultó ser un factor determinante, también fue un obstáculo. La presencia de Internet en el país africano es actualmente del 19 %. El panorama de los laboratorios refleja la brecha digital del país, agravada por la pandemia: la falta de acceso a Internet y a equipos informáticos de la mayoría de los participantes limitó la interacción con el personal, lo que impidió que todos los participantes se beneficiaran plenamente con el proceso en línea. A pesar de los frecuentes intentos de fomentar la participación activa, no siempre fue fácil garantizar un entorno realmente inclusivo.

Otro impedimento mayor fue la comprensión del contexto actual del laboratorio. El paso a la modalidad virtual exigió un cambio de mentalidad: operar a distancia impide realizar observaciones directas y la valiosa exposición que se deriva de la visita a las instalaciones, además de la oportunidad de apreciar sus características y capacidades subyacentes. En la mayoría de los casos, el entorno operativo se construyó a partir de las declaraciones del personal. El Dr. David Korcal, miembro del equipo y responsable de la garantía de calidad del Laboratorio de diagnóstico para la salud de la población y los animales de Michigan (Diagnostic Laboratory for Population and Animal Health in Michigan, Estados Unidos de América), explicó que “la idea del funcionamiento del laboratorio se formó a través de fotos y descripciones que se fueron recopilando con el tiempo. Teníamos que tener cuidado de no sacar conclusiones rápidas sin tener todos los datos”. Fue necesario continuar, documentarse y confirmar las declaraciones recibidas, lo que añadió complejidad a la misión. La Dra. Ana Maria Nicola se hizo eco de esta afirmación y agregó que las entrevistas pueden ofrecer una imagen parcial de las actividades, pero no pueden abarcar todo el contexto y el flujo de trabajo de los laboratorios, dos componentes fundamentales a la hora de estudiarlos en detalle.

Un enfoque futuro sometido “a prueba”

Son muchas las lecciones aprendidas de esta primera misión virtual del Proceso PVS. Mediante la aplicación de los principios rectores de la OIE de pericia científica y compromiso encaminados a consolidar la gestión de la salud mundial, los esfuerzos de desarrollo de capacidades en el marco del Proceso PVS demostraron ser exitosos para los beneficiarios. “El personal estaba muy entusiasmado con el compromiso de la misión”, afirma la directora del laboratorio, la Dra. Watta Anthony. “Debo admitir que la misión tuvo un impacto significativo en nuestra forma de pensar y nuestra capacidad de gestión”.

Es importante destacar que la misión virtual marca un camino hacia el futuro, con un papel predominante de la colaboración y las herramientas digitales. Esta visión impulsada por la tecnología también se inscribe dentro de los objetivos más amplios del 7º Plan Estratégico de la OIE y, en concreto, con el compromiso de sacar un máximo provecho de los datos. “El Proceso PVS digitalizado implementado en Liberia por la misión de la OIE fue bien recibido”, comenta el Dr. Joseph Anderson, Delegado de la OIE en Liberia y Director de Ganadería en el Departamento de servicios veterinarios del Ministerio de Agricultura del país. “Personalmente, aprendí muchos detalles útiles de la misión y de los colegas sobre el proceso que hará que nuestro laboratorio sea funcional y sostenible”.

Si bien las perspectivas positivas son de buen augurio para el futuro, es posible que un formato 100 % a distancia sólo se adapte parcialmente a un despliegue a gran escala. Evaluar los desafíos y los impactos de las prácticas implementadas como resultado de la COVID-19 ha sido clave para encontrar una fórmula justa en la que la OIE pueda mejorar por igual los resultados para los Miembros, los expertos y los donantes. Al combinar actividades a distancia e interacciones presenciales, las misiones mixtas parecen estar bien posicionadas para satisfacer esta necesidad por su doble naturaleza: por un lado, tienen un mayor potencial para aumentar la eficiencia, garantizar la responsabilidad y reducir los costos y, por el otro, suponen la pronta y eficaz participación de los países.

Dada la probabilidad de que las restricciones de los viajes transfronterizos sigan vigentes en los próximos meses, se adoptará una entrega totalmente virtual para las próximas misiones de laboratorios sostenibles de la OIE. Sin embargo, la experiencia con Liberia se recordará como un nuevo hito en la historia de la OIE: al servir de punto de reflexión para el desarrollo de otras misiones del Proceso PVS, alimentará los éxitos futuros e inspirará formas híbridas para que la Organización responda a los crecientes desafíos y observe la evolución de sus actividades en un mundo cada vez más interconectado.