Organizacion Mundial de Sanidad Animal

Tamaño de la fuente:

Idioma :

Search:

Búsqueda avanzada

Inicio > Para los periodistas > Editoriales

Fiebre aftosa: la OIE acepta el desafío

La fiebre aftosa está presente en dos tercios de los Países Miembros de la OIE, en los cuales representa un factor de pérdidas económicas graves. No obstante, cincuenta y cuatro países han reunido los criterios necesarios para ser reconocidos por la OIE libres de fiebre aftosa sin vacunación y uno para ser reconocido oficialmente libre de fiebre aftosa con vacunación. Además, en otros siete países se han reconocido oficialmente zonas libres de fiebre aftosa: sin vacunación en cinco de ellos y con vacunación en los otros dos.

Ante el aumento del número de focos de fiebre aftosa en Europa occidental, Sudamérica y Asia, numerosos Países Miembros han multiplicado los medios empleados para combatir la enfermedad, especialmente en las poblaciones de animales que nunca han estado en contacto con el virus. Los profesionales de la sanidad animal del mundo entero, así como muchas otras categorías socio-profesionales, incluidos los consumidores, se han preocupado ante las dificultades técnicas y políticas y ante los costes que supone preservar la situación de un país o de una zona libre de fiebre aftosa en un mundo en el que la enfermedad sigue siendo endémica en numerosas regiones y en el que la globalización del comercio de animales y productos de origen animal multiplica los riesgos de diseminación.

La OIE ha seguido apoyando activamente los esfuerzos de erradicación o de control de la fiebre aftosa realizados por los Servicios Veterinarios de sus Países Miembros y utilizado la experiencia de la última crisis. Cabe citar el ejemplo reciente de las enmiendas al capítulo del Código Zoosanitario Internacional (el Código) sobre la fiebre aftosa que fueron aprobadas en la 70ª Sesión General. Dichas modificaciones son, principalmente, las siguientes :

  • introducción del concepto de infección por el virus de la fiebre aftosa con objeto de aumentar la transparencia de las declaraciones de casos de fiebre aftosa a la OIE y de reforzar la seguridad sanitaria del comercio internacional;
  • aceptación de nuevas pruebas de diagnóstico que permiten distinguir a los animales infectados de los animales vacunados, especialmente en situaciones de emergencia en las que se utiliza la vacunación para evitar la propagación de la enfermedad en un país o una zona;
  • reducción de 12 a 6 meses del plazo mínimo exigido para que un país que ha vacunado animales con motivo de la aparición de un foco y no ha aplicado ulteriormente el sacrificio sanitario pueda solicitar a la OIE la restitución de su estatus de país libre de infección de fiebre aftosa.

Estas modificaciones introducidas en el capítulo del Código sobre la fiebre aftosa ofrecen a los Servicios Veterinarios una gama más amplia de estrategias aplicables a nivel nacional para combatir la enfermedad, así como la posibilidad de adoptar soluciones alternativas al sacrificio sanitario sin vacunación que reducen menos que antes las oportunidades de acceder de nuevo al comercio internacional.

La OIE ha empezado a preparar directrices para el empleo de métodos armonizados de vigilancia de la fiebre aftosa con el fin de ayudar a los Países Miembros en sus programas de erradicación o de control de la enfermedad. Asociadas a las modificaciones introducidas en el capítulo del Código sobre la fiebre aftosa, estas directrices deberían ayudar a los Países Miembros a erradicar con mayor rapidez la fiebre aftosa y permitir que mayor número de ellos reúna las condiciones requeridas para solicitar el reconocimiento oficial del estatus de país o zona libre de fiebre aftosa. Las directrices serán presentadas al Comité Internacional de la OIE en mayo de 2003.

La OIE seguirá considerando prioritaria la definición de estrategias científicas y técnicas aún más eficaces para el control y la vigilancia de la fiebre aftosa en sus Países Miembros, particularmente en aquellos en que la enfermedad es endémica. La OIE fomentará simultáneamente la instauración de programas regionales de vigilancia epidemiológica y control continuo de la enfermedad más eficaces y la de laboratorios de diagnóstico apropiados.

Por último, la OIE se esforzará por promover la solidaridad internacional para la lucha contra la fiebre aftosa en los países más pobres y, a esos efectos, tratará de convencer a los responsables políticos y a los organismos financieros internacionales de la necesidad de facilitar recursos suplementarios lo antes posible.

Bernard Vallat

Contact : media@oie.int

Al principio