SANIDAD DE LA FAUNA SILVESTRE

La fauna silvestre cohabita con los seres humanos y los animales domésticos. Los animales silvestres habitan los ecosistemas de todo el planeta, ya sea en los mares o errando libremente por los bosques y las sabanas. Que sean autóctonas, invasoras o en peligro de extinción, cada especie contribuye al equilibrio de los ecosistemas en el que viven. La sanidad de la fauna silvestre está profundamente interconectada con la de los otros animales, la del medio ambiente e incluso la de los seres humanos. Si protegemos la sanidad de los animales silvestres, salvaguardamos la biodiversidad e invertimos en un futuro más saludable y sostenible.

La sanidad de la fauna silvestre es esencial para la vida en el planeta  

La supervivencia de los seres humanos, los animales y las plantas depende de la sanidad de sus ecosistemas. Los murciélagos y las abejas son polinizadores esenciales, los pequeños mamíferos mantienen un suelo sano, los arrecifes de coral producen oxígeno y capturan carbono, los animales frugívoros dispersan las semillas y los depredadores participan en el control de las poblaciones de otras especies. Los ecosistemas deben ser tan sanos como los animales silvestres que los habitan y, para poder prosperar, necesitan una gran biodiversidad.

La fauna silvestre constituye un bien muy valioso para muchas comunidades de todo el mundo, ya que contribuye a los ingresos de muchos hogares, ya sea a través del turismo o como fuente de alimentos. Es importante destacar que la fauna silvestre tiene un efecto positivo en el bienestar del ser humano y forma parte de su educación, su salud física y mental, sus valores sociales, su cultura y su espiritualidad.

Los seres humanos y los. animales domésticos y silvestres comparten un mismo ecosistema con numerosos microorganismos. Si bien muchos son esenciales para la vida, otros resultan perjudiciales y pueden causar enfermedades en los seres humanos o los animales y, de esta forma, alterar el equilibrio del ecosistema.

En los últimos años, el número creciente de enfermedades emergentes se ha relacionado, e incluso atribuido, a los animales silvestres. Sin embargo, la actividad humana, junto con factores como el cambio climático, el comercio de animales silvestres, la deforestación y ciertas prácticas agrícolas, también constituyen importantes factores de la aparición de enfermedades. A menudo, los animales y la biodiversidad son las víctimas olvidadas de los brotes de enfermedades.

Durante décadas, la Organización Mundial de Sanidad Animal se ha esforzado por mejorar la sanidad animal, incluida la protección de la sanidad de los animales silvestres. Dada la clara interdependencia entre la salud de los seres humanos, la de los animales (silvestres y domésticos) y la de los ecosistemas, necesitamos considerarlos por igual si queremos proteger a uno de ellos.

Puesto que compartimos una responsabilidad colectiva hacia la fauna silvestre, colaboramos con múltiples sectores, como la agricultura, la conservación, la salud pública y medioambiental, con el fin de poner en marcha nuestro Programa para la sanidad de la fauna silvestre.


La mayor amenaza para el 72 % de la fauna silvestre es su sobreexplotación, con un aumento de la presión de la caza, la pesca o la tala de bosques


>70%

de los cultivos, que representan el 90% de la alimentación humana en 146 países son polinizadas por abejas.

$3700 millones al año

es el estimado impacto en el sector agrícola si disminuye la población de murciélagos insectívoros. Estos murciélagos son depredadores fundamentales frente a los insectos nocivos para los cultivos.

72%

de las 60 enfermedades infecciosas emergentes con un origen o reservorio animal tienen un origen en la fauna silvestre

144

enfermedades humanas con un origen en agentes patógenos provenientes de animales silvestres han adquirido gran importancia para la salud humana en los últimos 60 años.


Promover la gestión de la fauna silvestre

Por definición, la fauna silvestre no es fácil de controlar en términos de enfermedades y, cuando los recursos son limitados, los países prefieren centrarse en la salud de las poblaciones más fáciles de manejar, como el ganado o la acuicultura. Los responsables de la gestión de la fauna silvestre, a menudo denominados “autoridades de la fauna silvestre”, pertenecen a diferentes ministerios, como el de medio ambiente o el de silvicultura, que están desvinculados de los servicios veterinarios nacionales, responsables de la sanidad animal. Con frecuencia, las autoridades responsables de la fauna silvestre y los profesionales del sector medioambiental que supervisan la gestión de esta población y la conservación de la biodiversidad no poseen todos los conocimientos necesarios ni el correspondiente mandato oficial. Incluso en los casos en que la fauna silvestre es responsabilidad directa de los servicios veterinarios, el área a veces carece de reglamentación, capacidad y recursos necesarios para abordar con eficacia los problemas sanitarios de la fauna silvestre que,  por lo tanto, queda relegada a un segundo plano. Con miras a una mejor gestión de la fauna silvestre, los países necesitan marcos de colaboración multisectorial bien diseñados. Es fundamental una verdadera colaboración y coordinación entre veterinarios, responsables de la fauna silvestre y del medio ambiente para lograr una buena gestión y garantizan que, en igual medida, la fauna silvestre, los ecosistemas, los seres humanos y los animales domésticos tengan un futuro sostenible.


Comprender los sistemas de vigilancia de las enfermedades animales

Un sistema de vigilancia de las enfermedades animales bien diseñado permite la detección precoz de las amenazas sanitarias. La acción preventiva y la reacción temprana ante cualquier brote podrían contener las enfermedades peligrosas antes de que causen daños y servir para preservar la sanidad de los animales y la de las personas.

En varios países, los sistemas de vigilancia de las enfermedades de los animales domésticos y silvestres se gestionan por separado, a pesar de que los microbios pueden saltar de unos a otros. Es fundamental adoptar un enfoque holístico, con intercambio de información en tiempo real para ambos tipos de animales y en un solo sistema de vigilancia. De este modo, podríamos comprender mejor cómo los microbios se mueven entre especies y ecosistemas, y determinar y prever futuros brotes en los animales.

Diversas partes interesadas participan en múltiples niveles en la vigilancia de las enfermedades y dos formas distintas:

  • investigación de animales silvestres enfermos o muertos que se notifican posteriormente a las autoridades competentes;
  • investigación más específica de una enfermedad o de una población animal determinada.

Ambos métodos exigen una sólida colaboración entre las autoridades veterinarias y las de la fauna silvestre, con el fin de garantizar una comunicación oportuna sobre la aparición de microbios. De esta forma, se asegura un funcionamiento preciso y eficaz de los sistemas de vigilancia con el fin de prevenir, detectar y brindar una responder frente a los brotes de enfermedades.

La Organización Mundial de Sanidad Animal lidera los sistemas de vigilancia de la sanidad animal y, desde hace un siglo, recopila datos internacionales en este campo. Nuestra plataforma WAHIS, el Sistema Mundial de Información Zoosanitaria, pone a disposición de la comunidad internacional la información sobre las enfermedades de los animales, incluidas las de la fauna silvestre, notificadas por los Miembros y los territorios. Presentamos las acciones que llevamos con el fin de mejorar la gestión sanitaria de la fauna silvestre y la notificación de enfermedades a través de nuestro Programa para la sanidad de la fauna silvestre.

El salto de enfermedades entre especies suele pasar totalmente desapercibido para la comunidad científica hasta que se produce un brote mayor, en parte debido a la división de los sistemas de vigilancia de las enfermedades animales y a la separación de los sistemas de vigilancia para animales y humanos. De conformidad con su mandato, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) lidera un cambio orientado a destacar el valor de la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre, siempre en base a concepto  “Una sola salud”, y a garantizar su incorporación a las estrategias sanitarias nacionales e internacionales, como es el caso de la sanidad del ganado bovino


 

Programa de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre 

En 2020, la OIE amplió su labor en el ámbito de la sanidad de la fauna silvestre y se dedicó a promover el crecimiento de los sistemas de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre a nivel regional, nacional e internacional, y a impulsar a los Miembros a que revaloricen la importancia y la visibilidad de la sanidad de la fauna silvestre en sus países. Principalmente, a través de su visión estratégica esbozada en el  Marco de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre, este programa tiene como vocación:

  • Orientar a los Miembros en el uso de las estrategias nacionales según el concepto “Una sola salud”, con el fin de promover la gestión del riesgo de aparición de enfermedades en la interfaz hombre-animal-ecosistema, al tiempo que se destaca el valor de la fauna silvestre y la necesidad de protegerla, en lugar de despreciarla en escenarios de aparición de enfermedades.
  • Impulsar el crecimiento de marcos políticos, normativos y científicos adecuados, para que los servicios veterinarios efectúen con eficacia la gestión de los sistemas de control, vigilancia y gestión de la sanidad de la fauna silvestre en colaboración con sus socios institucionales.

Vigilancia mundial de las enfermedades de los animales silvestres

Desde hace un siglo, la Organización Mundial de Sanidad Animal tiene a su cargo la gestión de bases de datos de seguimiento de las enfermedades animales de sus Miembros. Gracias a una herramienta común como WAHIS, la misma para todos los países y basada en definiciones y normas comunes, verificamos que los informes sean útiles y precisos. A partir de estos datos, presentamos una imagen casi en tiempo real de la situación y la evolución de determinadas enfermedades animales.

Actualmente, los sistemas de vigilancia sanitaria son muy eficaces para el seguimiento y la notificación de las enfermedades en los animales domesticados, como el ganado bovino, gracias a la formación y el material que reciben los veterinarios y los operarios cuidadores para reconocer sus enfermedades. Sin embargo, los animales silvestres, per se, pasean con total libertan y habitan en zonas remotas donde todo intento de seguimiento constante sigue representando un gran desafío. Además, en comparación con el ganado bovino, las pruebas de diagnóstico de enfermedades no siempre están adaptadas a las especies silvestres y, para una vigilancia adecuada, se requiere la implicación de numerosas partes interesadas entre ellas, cazadores, biólogos especialistas en la fauna silvestre y de la conservación, etc.

El objetivo del Marco de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre consiste en identificar y promover soluciones para una vigilancia más eficaz y sistemas de detección precoz a través de la integración de los componentes de la fauna silvestre. Nuestra meta consiste en lograr que la vigilancia de la fauna silvestre sea tan importante como los esfuerzos orientados a los animales domésticos. La identificación precoz de los riesgos detectados en la fauna silvestre garantiza estrategias de intervención oportunas que reducen tanto el riesgo de propagación de la enfermedad a otros animales o a las personas, como el impacto en la propia fauna silvestre.

Centros de referencia que brindan conocimientos expertos sobre la sanidad de la fauna silvestre

La OIE participa en la elaboración de procesos de diagnóstico más rápidos y eficaces para las enfermedades de la fauna silvestre. Nuestra red mundial de Centros de Referencia constituye el núcleo de la excelencia científica de la OIE. Promovemos la colaboración internacional y ofrecemos conocimientos científicos y apoyo técnico a nuestros Miembros. La red de expertos de la OIE está constituida por dos ejes, que pueden superponerse:

  • Laboratorios de referencia de la OIE: centrados en la asistencia científica y técnica para enfermedades específicas, incluidas las de la fauna silvestre. Brindan asesoramiento experto sobre el diagnóstico de enfermedades y los métodos de control en función de su especialidad. Por ejemplo, carbunco bacteridiano, influenza aviar, rabia y peste porcina africana.
  • Centros colaboradores de la OIE: ofrecen asesoramiento y experiencia en una amplia gama de temas relativos a la sanidad animal. Los centros colaboradores especialistas de la sanidad de la fauna silvestre y la biodiversidad intercambian información sobre diversos temas, como por ejemplo: la sanidad de la fauna silvestre, el cambio climático, la biodiversidad, las enfermedades específicas de la fauna silvestre y los factores que impulsan la aparición de enfermedades.

Como parte integrante del Programa de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre, la Organización ha desarrollado una red de centros colaboradores especializados en la sanidad y la biodiversidad de la fauna silvestre a partir de los siete centros existentes. Aspiramos a crear una asociación sólida y positiva entre los centros colaboradores para coordinar el trabajo sobre temas de sanidad de la fauna silvestre y concertar los flujos de trabajo. De esta forma, se ayudará a los Miembros y a la comunidad internacional a reforzar la gestión del riesgo de enfermedades en la interfaz hombre-animal-ecosistema, y a mejorar los sistemas de vigilancia, la detección precoz, la notificación y la gestión de las enfermedades de la fauna silvestre.

Sanidad de la fauna silvestre en el terreno

A través de nuestro Programa de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre, acompañamos a los países en la creación de capacidades nacionales para la vigilancia de las enfermedades de los animales y fomentamos las asociaciones entre diferentes instituciones gubernamentales,  siempre en base al concepto “Una sola salud”.

Nuestra red de puntos focales nacionales para la fauna silvestre constituye un medio de alcanzar estas metas. Su función es ofrecer su experiencia a su Delegado y asesorarlo sobre temas de la sanidad de la fauna silvestre en su país, incluida la notificación de las enfermedades de los animales silvestre en el sistema WAHIS de la OIE. Además, forman parte de redes de expertos entre países y se comunican con socios e instituciones a nivel nacional, como los servicios veterinarios nacionales y las autoridades responsables de la fauna silvestre.

La OIE también ha impulsado proyectos regionales específicos y programas existentes que brinden un mayor acompañamiento a los Miembros y a los servicios veterinarios para tratar la vigilancia y la gestión sanitaria de la fauna silvestre.

Sola, ninguna organización es capaz de proteger la sanidad de los animales silvestres.

Se trata de un tema de gran complejidad que exige los conocimientos de veterinarios, conservacionistas y biólogos, responsables de la gestión de la fauna silvestre, epidemiólogos y expertos en enfermedades específicas, entre otras especialidades.

Por esta razón, la OIE se asocia con especialistas de todo el mundo con la intención de difundir y destacar su experiencia en la vigilancia y la gestión de enfermedades en el sector de la sanidad de la fauna silvestre.

Si bien nuestras colaboraciones son muy amplias, presentamos un ejemplo de una labor común en pos de la realización de objetivos comunes.

La OIE trabaja mancomunada con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) con la voluntad de ofrecer su experiencia sanitaria como complemento a la amplia labor de la CITES destinada a garantizar que el comercio internacional de animales silvestres no amenace la supervivencia de las especies. Esto incluye el apoyo en ejercicios de formación y de refuerzo de capacidades, así como la creación de redes entre los puntos de contacto de la CITES y los puntos focales nacionales de la OIE para la fauna silvestre. Ambos organismos buscan soluciones a la compleja cuestión del envío internacional de muestras de diagnóstico de laboratorio de las especies incluidas en la CITES.

En colaboración con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la OIE estudia la salud de los ecosistemas, concretamente en temas como la biodiversidad, las especies invasoras y, por último, la gestión de ecosistemas. Colaboramos en las estrategias de gestión de riesgo mediante la publicación de recomendaciones y, a través de su “lista roja”, en la identificación de riesgos de enfermedades específicas para las especies en peligro de extinción.

La OIE, líder mundial de la sanidad animal, colabora con otras organizaciones y se centra en la aparición de enfermedades específicas en la fauna silvestre. La OIE participa en el grupo de investigación científica de la Convención sobre la conservación de las especies migratorias de animales silvestres (CMS) sobre la influenza aviar y las aves silvestres, que incluye a otras partes interesadas como la FAO, el PNUMA, la OMS y la Alianza Ecosanitaria.

Asimismo, la OIE tiene el orgullo de formar parte de la Asociación de Colaboración sobre el Manejo Sostenible de la Fauna Silvestre (CPW), conformada por 14 organizaciones internacionales cuyos mandatos y programas están destinados a la promoción del uso sostenible y la conservación de los recursos de la fauna silvestre.

La OIE se fundamenta en los conocimientos científicos más recientes para elaborar las normas, orientaciones y recomendaciones destinadas a los profesionales, con el fin de proteger y ocuparse de la sanidad de los animales salvajes.

Los animales que viven en la naturaleza constituyen a la vez blancos y reservorios de agentes patógenos capaces de infectar a los animales domésticos y a los seres humanos. Dado que ambos pueden transmitir enfermedades y ser víctimas de ellas, es vital mejorar nuestro conocimiento de las enfermedades presentes en la fauna silvestre y de las formas de transmisión a los animales domésticos y a los seres humanos. A medida que la comunidad científica aumente su pericia sobre estas cuestiones, se podrán mejorar las medidas de control adecuadas para proteger la salud de todos.

Grupo de trabajo sobre la fauna silvestre

Creado hace más de 25 años con el fin de brindar asesoramiento sobre los problemas sanitarios relacionados con los animales silvestres, el Grupo de trabajo sobre la fauna silvestre no ha escatimado esfuerzos de colaboración con otros expertos durante la pandemia de COVID-19 para comprender mejor los orígenes del virus y mejorar la capacidad de respuesta de  los países ante la crisis. Asimismo, ha pedido que se tomen medidas destinadas a reducir el riesgo de futuros eventos de propagación.


Normas internacionales centradas en la fauna silvestre

Piedra angular de la autoridad de la OIE en materia de sanidad animal, los servicios veterinarios recurren a las normas internacionales de la OIE para establecer medidas de detección precoz, notificación y control de los agentes patógenos, y prevenir su propagación. De este modo, se garantiza la seguridad del comercio internacional de animales y productos de origen animal y se evita la imposición de barreras sanitarias injustificadas al comercio.

Si bien las normas de la OIE tratan de forma global la sanidad de los animales, domésticos o silvestres, también existen algunos capítulos dedicados específicamente a la sanidad de los animales silvestres:

Directrices para mejorar la sanidad de la fauna silvestre

Con el fin de acompañar la aplicación de sus normas internacionales, la OIE elabora directrices detalladas con un aporte práctico para los servicios veterinarios nacionales, incluso en materia de sanidad de la fauna silvestre.

En el contexto de una mejor identificación, evaluación y gestión de los riesgos de enfermedades hacia y desde la fauna silvestre, la OIE, en colaboración con la UICN, elaboró las Directrices para el análisis de riesgo de las enfermedades de la fauna silvestre y un Manual de procedimientos para el análisis de riesgo de las enfermedades de la fauna silvestres.

Recientemente, en el contexto de la pandemia de COVID-19, ambas organizaciones elaboraron las “Directrices para trabajar con mamíferos silvestres en libertad en la era de la pandemia de COVID-19” para ayudar a los Miembros a adoptar las mejores prácticas de prevención de la transmisión del virus entre animales y seres humanos. En el mismo contexto, la OIE redactó las “Consideraciones sobre el muestreo, las pruebas y la notificación del SRAS-CoV-2 en los animales”, con el fin de acompañar a los Miembros en la difusión de la información útil sobre la aparición del SRAS-CoV-2 en los animales, incluida la fauna silvestre.

Además, la OIE dispone de una serie de productos que pueden acompañar a los profesionales de la sanidad animal a la hora de proteger la sanidad de los animales silvestres:

Actividades de formación de la OIE para la sanidad de la fauna silvestre

Las personas dedicadas a proteger la sanidad de la fauna silvestre, o que asesoran a su país al respecto, como los puntos focales nacionales para la fauna silvestre, pueden obtener grandes beneficios de los manuales de formación de la OIE dedicados a diversos temas de salud y control de enfermedades de la fauna silvestre.

Material de comunicación disponible  


Recursos adicionales 


Más información sobre la sanidad de la fauna silvestre en su región

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